DESCUBRE LOS DIFERENTES TIPOS DE MIEDO
Existen muchos tipos de miedo y para hablar más a profundidad de ellos me gustaría presentártelos en una clasificación que he hecho para poder entenderlos mejor.
Los he separado en:
Miedos conocidos cotidianos
Miedos conocidos especiales o fobias.
Miedos inconscientes reales
Miedos inconscientes de fantasía
Te adelanto que este último que he nombrado tan lindo, es el peor de todos, ya te contaré porqué.
Dentro de los miedos conocidos cotidianos encontramos miedo a las arañas, a los perros, a la oscuridad; son miedos típicos que las personas saben que los tienen pero se puede vivir normalmente con ellos. Hay variedad de terapias para trabajarlos, pero aquí te recomiendo la más simple de usar, natural, económica, efectiva y útil para todo tipo de público, y son las flores de Bach, con algunos meses de toma de las esencias, empiezas a superarlo rápidamente.
Luego, dentro de los conocidos están los miedos conocidos especiales que también saben que los tienen, pero son menos comunes que los anteriores y se entienden más como fobias, tienen una gran fuerza e impiden hacer determinadas cosas como por ejemplo: miedo al agua, al mar, al fuego, a los espacios cerrados, hablar en público, a los aviones, etc. Una minoría de personas los padecen, son más extraños y siempre están ligados a traumas de está o de vidas pasadas. Estos miedos se trabajan con regresiones la mayoría de los casos.
Por otro, lado la línea de los miedos automáticos o inconscientes son aquellos en donde las personas no saben que los tienes, no se han dado cuenta, son más complejos y se disfrazan de otra emoción o de otro comportamiento, sin registrar temor.
Dentro de estos miedos inconscientes están los inconsciente reales, que son miedos que gatillan un comportamiento específico ante determinadas situaciones, por ejemplo: la conducta sería no puedo decir que no, el trasfondo sería el miedo a tener una discusión o a caer mal, entonces automáticamente digo que si, evitando una confrontación, eso es un miedo inconsciente porque dices que si de manera automática y es real la situación que estás tratando de evitar.
Así mismo, pero algo diferente es el miedo de fantasía el cual es también inconsciente pero ante situaciones irreales o imaginarias, y puedes identificarlo cuando quieres hacer algo pero no puedes, estás totalmente imposibilitado y bloqueado y no logras entender el porqué. Este tipo de miedo se origina en pensamientos, prejuicios y experiencias pasadas, y te muestra una determinada realidad en tu cabeza, como es inconsciente la imaginación opera de manera silenciosa y no se siente temor en ningún caso, por eso, es díficil detectarlo.
Ejemplo: Quieres emprender un negocio y no avanzas, no sale, te cuesta, lo más probable es que un trauma escondido o alguna película negativa esté en tu subconsciente impidiendo seguir adelante, y todo por miedo a fracasar, entonces, has caído en la fantasía irreal de una película que tu mente ha creado y no tienes como salir de ella hasta hacerla consciente y trabajar esos miedos.
Como puedes ver, la situación a la que le temes no es totalmente real, es una ficción de tu mente y está tan escondido en ella que se siente como bloqueo o como interferencia en el actuar y accionar.
En conclusión, hay muchos y diferentes tipos de temor y se presentan en diferentes niveles, como: los pequeños fáciles de superar, los medianos que te incomodan y con dificultad puedes confrontarlos, los más grandes tipo bloqueos que no dejan avanzar, los tipo fobias que alteran muchísimo a las personas y las impiden hacer ciertas cosas y los nivel pánico, que ya generan efectos no solo conductuales como los otros, sino también con sintomatología física. Por ejemplo: alguien con pánico escénico puede sudar, ponerse rojo, temblar, debilidad en la voz, falta de aire etc.
Cómo ves, el miedo es una emoción muy poderosa y puede llegar a asustarnos, afectarnos físicamente y crear películas falsas en nuestra mente capaz de destruir sueños y anhelos.
Mi recomendación para trabajarlos es primero encontrarlos, descubrir que los tienes, reconocerlos, entenderlos y hacerlos conscientes, y así empezar a confrontarlos de a poco y uno a la vez.
A medida que los observes cara a cara podrás ir bajándoles el nivel que cada uno tiene y así poder ir superándolos.
